Un banco de imágenes para incapaces
Desde hace un tiempo, con la llegada de la cámara digital a mi mente y mis manos, me convertí en constructora de otras miradas de calles, colores, gente, lugares comunes; dejando en ellas mi marca: la fotografía. De esta manera, cito a el auge de las “nuevas tecnologías”, con ellas está la facilidad de no sólo producir las fotografías sino “comercializarlas”, es decir mostrar lo que hago y que no sólo se quede en la producción, sino en el aprovechamiento de esas herramientas.
Oh problema! de generar este tipo de herramientas para usuarios en el mundo entero sin pagar ni un sólo peso, unicamente con ser parte de la comunidad virtual llámese facebook, youtube, obolog, blogger; se accede para ser creador y receptor de lo que allí en esos portales habita.
Así como cualquiera se registra, entra, palpa, opina dentro de si o públicamente, también hay quienes hurtan descaradamente la información y el trabajo arduo que allí muestra un autor.
Las fotografías son ese tipo de información de la que hablo, ya no me siento confiada de publicar aquello que hago, porque cualquiera puede hacer clic guardar como y ya está, es suya!.
Una compañera fotógrafa me comentaba que para que no ultrajaran e hicieran uso indebido de sus fotografías en ellas ponía su sello con su nombre de manera “que les tome tiempo editarla”.
Pues para no ponerla tan fáciles a los INCAPACES de crear sus propias fotografías, productos audiovisuales, escritos, sonoros; no queda más por ahora que realizar mi propia marca en la urbe de fotos digitales teniendo en el resultado, obviamente un margen de error.



